¿Alguna vez has sentido que el término liderazgo es algo con lo que no tienes ningún tipo de relación alguna? Si la respuesta fue sí, déjame decirte que a partir de hoy lo verás como una herramienta muy poderosa que también podrás utilizar para alcanzar tus metas e impactar de manera positiva a tu entorno.
A diferencia de las creencias que podamos tener, y aunque este término esté normalmente asociado a esas personas que tienen bajo su cargo a un grupo de individuos, hoy en día todos tenemos la capacidad de ejercer un liderazgo consciente y positivo que influya a todo el que lo rodea.
De acuerdo al psicólogo español Enric Corbera, cuando hablamos de liderazgo nos referimos a esa capacidad innata que tenemos todos los seres humanos de influir en la comunidad que nos rodea para generar un impacto que los ayude a alcanzar la mejor versión de sí mismos.
Y por muy positivo que esto suene, hoy estamos aquí para que más allá de una bonita definición, seas capaz de potenciar esas habilidades innatas que tienes y logres un equilibrio interno entre tus capacidades profesionales y personales.
Carácter y personalidad, elementos esenciales en un líder
En palabras de Nelson Mandela, un líder tiene miedo como cualquier otra persona que habite en el mundo, la única diferencia es que ese líder entiende ese miedo y es capaz de conquistarlo para que se convierta en una fortaleza y no una debilidad.
Un líder es capaz de entender que la capacidad de cambio está en el mismo y que estar abierto al cambio y a la incertidumbre, lo cual es clave para sacar lo mejor de todas las situaciones que enfrentemos. Aprender, entender y adaptarse a los errores o situaciones que pasen a su alrededor es una característica innata de un líder, y esto solo es capaz de lograrlo entendiendo cómo nuestro carácter y temperamento trabajan en conjunto para forjar una personalidad de líder.
Cuando hablamos de carácter nos referimos a todas aquellas situaciones o aprendizajes que vamos recolectando a lo largo de nuestra vida y que somos capaz de moldear o modificar depende de la situacion en la que nos encontremos, mientras que el temperamento es todo aquello que heredamos de nuestros padres. La combinación de ambos hace que generemos pensamientos, sentimientos y conductas que nos ayuden a influir de manera positiva aquellos que nos rodeen.
Y ahora seguro estás pensando “Muy bien todo esto, pero ¿cómo puedo llegar a ser un buen líder a través de mi carácter y temperamento?”, así que vamos directo al grano.
Liderazgo consciente no nace, se hace
Hoy en día, el mundo necesita líderes que guíen y ayuden al desarrollo de todas las personas que los rodean, y esto solamente es posible si tomamos las herramientas que ya tenemos a la mano y las usamos de la mejor manera posible
Cuando hablo de liderazgo consciente me refiero a entender cuáles son esas limitaciones que tenemos en nuestra mente que nos impiden desarrollar de manera amplia nuestro carácter y por consecuente nuestra personalidad
Ser conformista, no haber desarrollado la madurez emocional necesaria para lidiar con diferentes personas o situaciones, la falta de empatía hacia los demás o el ego desmesurado que podamos tener en determinadas ocasiones, son acciones y actitudes que limitan alcanzar el potencial y capacidad de liderazgo que tienen todos los seres humanos
A continuación, compartiré algunos tips para que desarrolles el líder innato que hay en ti y comiences a tomar las riendas de todo lo que te rodee
1. Desarrolla tu capacidad de auto indagación:
Saber reconocer cuando nos equivocamos y que siempre existe la oportunidad de aprender de los demás y mejorar es importante clave para influir en la vida de las personas que nos rodean. Un buen líder es capaz de evaluar todo lo que le rodea y saber identificar las áreas a potenciar o de mejor que se le presenten
2. Entiende tus emociones y gestiónalas de la mejor manera posible:
Conocer aquellos que nos mueve y cómo la gestión de nuestros sentimientos influye en nuestro desenvolvimiento nos ayudará a empatizar y entender las actitudes de todos aquellos que nos rodean y de esta manera ser más asertivos y coherentes entre lo que pensamos y nuestras acciones
3. No le temas a la incertidumbre:
Cuando estamos ante lo desconocido podemos tener dos maneras de actuar, paralizarnos por el miedo o tomarlo como punto de partida para avanzar. Aunque en ocasiones la incertidumbre y el no saber qué va a pasar haga que nos paralicemos, como líder es la ocasión ideal para tomar decisiones que permitan avanzar
4. Desarrolla la empatía justa, directa y concreta:
Por muy cliché que suene, ponerse en el lugar de los demás permitirá tener mucha más apertura para la toma de decisiones conscientes que ayuden a potenciar todo aquello que nos rodea. También abre un canal de confianza y vulnerabilidad con nuestro equipo de trabajo, que ayudar a que entre todos puedan lograr un mejor resultado
Ser líder es una capacidad innata que tenemos en todos nosotros, solamente debemos trabajar en base a los recursos que tengamos a la mano y así podremos avanzar de la mano de todos los que nos rodean. Espero que estos consejos e información te hayan ayudado a reconciliarte un poco más con ese liderazgo que hay en ti, ¡y no te preocupes! Estaremos hablando mucho más sobre este tema tan fascinante

